6.3.07

Escribir ha muerto

El arte de escribir,
Friedrich Nietzsche

***

1. Lo que importa más es la vida: el estilo debe vivir.

2. El estilo debe ser apropiado a tu persona, en función de una persona determinada a la que quieres comunicar tu pensamiento.

3. Antes de tomar la pluma, hay que saber exactamente cómo se expresaría de viva voz lo que se tiene que decir. Escribir debe ser sólouna imitación.

4. El escritor está lejos de poseer todos los medios del orador. Debe, pues, inspirarse en una forma de discurso muy expresiva. Su reflejo escrito parecerá de todos modos mucho más apagado que su modelo.

5. La riqueza de la vida se traduce por la riqueza de los gestos. Hay que aprender a considerar todo como un gesto: la longitud y la cesura de las frases, la puntuación, las respiraciones; También la elección de las palabras, y la sucesión de los argumentos.

6. Cuidado con el período. Sólo tienen derecho a él aquellos que tienen la respiración muy larga hablando. Para la mayor parte, el período es tan sólo una afectación.

7. El estilo debe mostrar que uno cree en sus pensamientos, no sólo que los piensa, sino que los siente.

8. Cuanto más abstracta es la verdad que se quiere enseñar, más importante es hacer converger hacia ella todos los sentidos del lector.

9. El tacto del buen prosista en la elección de sus medios consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero sin franquear jamás el límite que la separa.

10. No es sensato ni hábil privar al lector de sus refutaciones más fáciles; es muy sensato y muy hábil, por el contrario, dejarle el cuidado de formular él mismo la última palabra de nuestra sabiduría.

***

Apostilla: olvidó el mandamiento que resumiese todos los demás ("nunca escribir mandamientos sobre el arte de escribir, sino simplemente escribir").

3 comentarios:

o s a k a dijo...

sentido común aplastante

¿va por mí eso de la muerte de la escritura?


n a c o

Ninguno dijo...

Jajajaja. Contigo? Ni hablar. Además, ¡¡¡contigo ha nacido la fotografía!!!

Más bien iría por mí misma, autocrítica, ejem. Pero no, realmente pensé que en el momento en que haya reglas sobre el arte de escribir, o sobre el arte de amar, o sobre el arte de cocinar, o sobre el arte mismo, se habrá anulado por sí mismo eso que, sin pretender, se lleva a cabo. Además, algo así me parece que pensaría él mismo con Dios. Creo yo. Al fin y al cabo, hay que aprender de los niños...

Saludetes!!

o s a k a dijo...

ya te vale Marta... muchas gracias, jó...

pásate por nuestro blog

QUE ESTAMOS DE ENHORABUENAAAA



[queda momentáneamente aplazado este fenomenal debate, ála]